martes, 3 de agosto de 2021

Caeleb, el relámpago

Ambrose Rowdy Gaines tenía 25 años cuando se trepó al banquillo de salidas en la final olímpica de los 100 m nado libre. Era el “más viejo” de 66 entre 67 participantes. La posición de su salida, acaso ideada en forma conjunta con su entrenador, Richard Quick, era diferente al resto de sus adversarios. Su figura perfila al competidor de atletismo en el block de partida. Con una pierna hacia atrás. Apenas se escuchó el disparo, Rowdy Gaines se adelantó con la rapidez de una liebre en estampida. Ganó el oro olímpico en Los Ángeles 84 en 49” 80/100, con casi medio segundo de ventaja sobre el australiano Mark Stockwell, 50.24. La creatividad e imaginación del atleta y/o entrenador se amalgaman con la tecnología moderna para disparar al ápex al deporte. Hoy, los banquillos de salida de natación son muy diferentes a los de la década de los 80. Se les ha incorporado una tableta en un plano inclinado ajustable para que los nadadores rompan la inercia en posición atlética y no con los pies alineados y separados por la longitud del pie, como era costumbre desde los primeros Juegos Olímpicos. El legado de Rowdy Gaines impregna cierto paralelismo con la técnica del salto vertical que proyectó en México 68 Dick Fosbury y que transformó la competencia con el Fosbury Flop a dimensiones insospechadas, que arrumbaron la técnica del salto de altura del rodillo ventral con el que Valery Brúmel llevó el RM 2.28 m y el ucraniano Vladímir Yáshchenko a 2.34 m. El cubano Javier Sotomayor, con el fosbury, elevó el RM al Everest de 2.45 m de altura.

Aquella imagen de Gaines se volvió a producir por asociación con el arranque explosivo del astro estadunidense Caeleb Dressel. Un relámpago cayó en el estanque de Tokio. El sprinter resolvió sus victorias individuales en 50 y 100 m nado libre, así como en 100 m de mariposa tras unas partículas de tiempo en los primeros metros. No se entiende cómo con tanto avance en tecnología electrónica de medición no se ha ideado e incorporado una placa electrónica que mida el enorme poder del empuje de las piernas en Newtons de los competidores, tanto en natación como en atletismo o en otras actividades, ciclismo, que dé un conocimiento científico en forma objetiva. Relacionamos y estamos acostumbrados a valorar el esfuerzo en segundos, gramos, centímetros. Añadamos la fuerza y dispondremos de mayores elementos para calcular y asombrarnos de la fuerza del atleta. Fueron momentos de asombro presenciar cómo el cuerpo y la silueta de Caeleb Dressel, tras la zambullida, aventajaba en más de un metro, en medio cuerpo, a todos sus adversarios. Conquista el oro en el arranque y no en el final, como el resto de los mortales.

Caeleb Dressel fue el astro en Tokio. Conquistó 5 oros: 50 m nado libre, 21.07; 100 m libres, 47.02 RO; 100 m mariposa, 49.45 RM, y relevo libre 4x100 m, 3.08.97, y combinado 3.26.78 RM.

 

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source https://www.excelsior.com.mx/adrenalina/opinion/arturo-xicotencatl/caeleb-el-relampago/1463698

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